Hoy hablaremos de la vitamina C y de la vitamina E. Las dos vitaminas antioxidantes reinas.

La vitamina C es la vitamina más estudiada para potenciar nuestro sistema inmunológico, ya que ha demostrado aumentar nuestros natural killers (defensas de nuestro organismo). También es capaz de disminuir el cansancio y fatiga, ya que favorece la quema de grasa potenciando la carnitina. También trabaja ayudando a combatir y disminuir las infecciones de las vías respiratorias. Y además ayuda a la síntesis y producción de colágeno para reforzar nuestros tendones, músculos y articulaciones.

Su dosis es de 1 gr en forma de ascorbato cálcico a poder ser y más si se suele tener ácidez estomacal.

Alimentos que la contiene: naranja, brócoli, fresa, tomate, almeja.

La vitamina E es un poderoso antioxidante que potencia nuestro sistema inmunológico. Ayuda a la producción de glóbulos rojos, su hematocrito y vasodilatación.

Su dosis es de 15 mg en forma de ácido alfa succinato de tocoferilo o dl-alfa tocoferol acetato.

Alimentos que la contiene: aceite de germen de trigo, semillas de girasol, almendras, cacahuetes, avellanas, carne de ganso.